sábado, 19 de marzo de 2011

Mirada penetrante


Introduciendo su miembro desde atrás, puede masajearla con una mano mientras que masajea su clítoris con la otra.
En algunos momentos el hombre puede hacer que la mujer se acerque a la cama de forma que puede tocar sus pechos . Con una mano él puede masajear sus labios y clítoris e incluso masturbarla si siente que los movimientos de su pelvis son lo suficientemente fuertes.

69


La posición del 69 se da cuando cada uno de los amantes se situa entre las piernas del otro y se proporcionan una estimulación oral simultánea
En esta postura, la mujer puede proporcionar una estimulación oral cómodamente siempre que el hombre no se mueva con violencia. La mujer puede mantener el pene erecto en su boca y acariciar sus testículos o incluso rellenarlos de saliva.
El hombre, por su parte, situado entre los muslos de la mujer, puede acariciar los labios menores con la punta de su lengua e incluso manipular su ano . También es una postura ideal para estimular su clítoris .
Si sois una pareja que disfruta de utilizar la lengua en vuestros juegos sexuales esta postura puede ser tremendamente excitante y el camino para compartir un orgasmo simultáneo.

Zonas erógenas femeninas


Todos conocemos o creemos conocer las zonas erógenas femeninas la realidad es que pasamos por alto una gran cantidad de puntos de la anatomía femenina que nos pueden llevar a la cima del placer sexual.
El conocimiento de estas zonas erógenas nos llevarán a un mayor contacto con nuestra pareja y harán que los juegos preliminares sean mucho más excitantes:

Cabeza

Para masajear la cabeza utiliza las puntas de los dedos para acariciar el rostro desde la barbilla, por sus mejillas hasta la frente. Después, puedes utilizar la palma de la mano para juguetear con su cabello y darle masajes en el cuero cabelludo utilizando los dedos. Hazlo con suavidad y fíjate en sus reacciones y en la forma en que se relaja con este tipo de masajes.

Pies

Aunque te parezca mentira, los pies pueden resultar una gran fuente de placer. Para realizar un buen masaje utiliza crema corporal o aceite de masaje y frota intensamente los dedos de los pies uno por uno y posteriormente sujeta entre tus dedos la planta del pie deslizándolos hasta alcanzar el talón.
Un consejo: intenta que la presión sobre los pies sea firme y constante para evitar las cosquillas.

Tobillos

Los tobillos son otra zona erógena que normalmente pasamos por alto. Puedes colocar los tobillos de ella sobre tus hombros y masajearlos con firmeza empujando las manos hacia atrás. Después de un masaje firme puedes pasar a un masaje más sensual trazando pequeños círculos con los dedos para aumentar la carga erótica.

Detrás de las rodillas

La parte trasera de la rodilla también puede proporcionar una sensación placentera. Puedes besar este área y sus zonas cercanas con suavidad y sin demasiada presión, esta zona responde mucho mejor a los toques más sutiles.

Muslos

Acaricia la parte interior y exterior de los muslos tanto con tus dedos como con tus labios. No te acerques a la vagina durante los preliminares , esto aumentará la sensación de anticipación. Un consejo es que vayas lamiendo su muslo desde la rodilla acercándote poco a poco hasta sus labios mayores y según vayas llegando aléjate de ellos rodeándolos.

Abdomen

Pon tu cabeza sobre su cintura y besa todo su abdomen en lugares diferentes para aumentar la sorpresa y la anticipación.

Espalda

Puedes acariciar toda su espalda y besarla comenzando por la nuca y terminando en la línea del biquini en la zona superior de los glúteos. Intenta que los besos y caricias sean lo más sutiles posibles con roces breves sobre la piel.

Manos

Masajea las palmas de sus manos utilizando los pulgares y con el resto de los dedos alrededor del dorso de la mano. Una vez que hayas recorrido toda la mano utiliza la boca para chuparlos.

Muñecas

Utiliza una técnica similar a las palmas de las manos. Presiona con los dedos en la muñeca y sube pos sus antebrazos.

Cuello

El cuello es una zona muy sensible, utiliza los labios y la lengua para recorrer la zona desde la base del cabello por el cuello hasta la nuca y la parte superior de la espalda.

Orejas

Para estimular la zona puedes tomar el lóbulo de la oreja entre los labios y deslizarlos por toda la oreja. También puedes susurrar a su oído para aumentar las sensaciones.

viernes, 18 de marzo de 2011

Perrito


En esta postura la mujer permanece sobre las palmas de las manos y sus rodillas mientras el hombre la penetra desde atrás. Algunas mujeres prefieren reposar la cabeza y los hombros sobre la almohada.
Esta postura da a ambos amantes la posibilidad de darse placer entre sí y al hombre la oportunidad de acariciar los pechos, nalgas y clítoris de su pareja para conseguir una mayor excitación y se convierte en una posición ideal para estimular el punto G . Al ser una posición no forzada permite que incluso la mujer pueda acariciarse el clítoris o los testículos de su pareja.
Con esta postura se puede lograr una penetración más profunda aunque el hombre debe ser cuidadoso en las penetraciones profundas dado que puede tocar el cérvix de la mujer lo que puede llegar a ser doloroso.

Tumbados


En esta posición trasera, la mujer se tumba boca abajo con el hombre encima de ella.
Ella levanta y separa ligeramente sus piernas y él mantiene su peso con sus manos.
Si se coloca una almohada debajo de las caderas de ella se obtiene una posición más elevada que permite una penetración más profunda.
Esta se puede utilizar como intermedia desde el perrito a una postura lateral proporcionando una gran variedad de sensaciones en el mismo acto sexual .

Sentados - Fuego frontal


Esta postura es la ideal después de practicar el cunnilingus .
La mujer se sienta confortablemente en una siña con sus manos y piernas abrazando al hombre que se puede introducir desde el frete de ella.
Si ella se echa hacia atrás, él puede mantenerse con sus manos en el respaldo de la silla lo que le permitirá una penetración más intensa.

Sentados - Clásica


Esta es la primera postura que se nos suele ocurrir mientras estamos sentados en el sofá.
El hombre se sienta con la mujer sobre sus rodillas, de cara a él.
Ella controla el ritmo y ambos se pueden besar y acariciar. Ella es la que se mueve arriba y abajo apoyando sus rodillas sobre el sofá y los brazos rodeando el cuello.
Si en lugar de sofá se utiliza una silla, ella puede mantener los pies en el suelo y sujetarse en el respaldo de la silla.
Si ella aparta el cuerpo hacia atrás puede sentir una penetración más profunda.